MENSAJE DE OSWALDO PAYA SARDIÑAS A VACLAV HAVEL, PRESIDENTE DE LA REPUBLICA CHECA EN SU VISITA A LA CIUDAD DE MIAMI, FLORIDA, EL 23 DE SEPTIEMBRE DEL 2002

Hace ya varias décadas allá en el 1968, ya en Cuba se había implantado el totalitarismo, existían decenas de miles de prisioneros políticos y parecía que había sido suprimida la esperanza para los pueblos sometidos a la densa y tóxica sombra del comunismo. Corrió entonces una fresca brisa con ilusiones de libertad desde un pequeño país europeo llamado Checoslovaquia.

Todos sabemos como el imperio del comunismo ahogó ese intento de apertura con una fuerza desproporcionada y abusadora contra un pueblo indefenso que se había atrevido a soñar. Todo fue aplastado, todo menos la ilusión de la libertad. Esa que Dios siembra en el alma y que nadie puede arrancar.

Nosotros en Cuba tampoco perdimos nunca esa ilusión. Había un grupo de hombres y mujeres en las cárceles que aún en las condiciones de total aislamiento y crueldad nunca sometieron sus almas. Permanecieron contra toda esperanza y sostuvieron para el pueblo cubano aunque los ignoraba, esa ilusión de la libertad.

A estos les llamaron sencillamente, plantados. Son el signo de la voluntad inquebrantable que genera la Fé aún frente a la fuerza malvada más aplastante. Con el permiso de estos héroes cubanos vivos o ya fallecidos quiero atreverme a decir que Usted, amigo Presidente es también un plantado. Ya es historia como Usted y un grupo de compatriotas cuando según el reino de este Mundo parecía absurdo, levantaron la bandera de la libertad en medio de esa cultura del miedo que conocemos bien y que es el elemento de sostén de este régimen. Ustedes lograron la libertad y quiero proclamar nuestra gratitud y reconocimiento por la solidaridad de los Checos, especialmente para Usted. Los cubanos esperamos lo mismo desde toda Europa liberada del totalitarismo pero al parecer no todos tienen tanta memoria.

En el momento en que escribo este mensaje recibo la información de nuestros hermanos de la provincia de Santiago de Cuba que nuestra Sede allí, una pequeña casita donde vive una humilde familia, en un pequeño poblado llamado " Palmarito" ha sido víctima de un acto de repudio.

Quiero detenerme aquí para hablar en un lenguaje que el Mundo reconozca, estoy hablando de un "Sogron". Decenas de agentes de la Seguridad y del Partido Comunista y colaboradores involucrando inclusive niños en esa malda, vociferan, apedrean y llenaron las paredes de lodo y aterrorizan a la familia indefensa. Si digo que es un acto facista todos lo reconocerán. Algunos por que lo recuerdan y otros porque lo han visto en las películas. Pero para mí que los he sufrido, para muchos cubanos y muchos ciudadanos de Korea, Vietnam, y ciento de millones de Chinos y de la Europa comunista bastaría con decir para identificar esta crueldad, éstas jornadas de odio, violencia y terror para intimidar al pueblo como actos comunistas. Entonces me dirán extremista aunque nuestra mayor victoria es que nunca hemos odiado, que desechamos la violencia y trabajamos por la reconciliación auténticamente.

A muchos en el mundo, de todos los credos y formas de pensar todavía les suena estridente que se identifique la crueldad oficial y el abuso hasta el sadismo como actos comunistas. Hasta el lenguaje nos han suprimido, hasta las palabras para reclamar derechos que para el Mundo son universales para denunciar las violaciones, por esto lo felicito.

Por su valor y por su honestidad. Por ir a visitar a nuestra diáspora que es un pedazo inseparable de nuestro pueblo sufriente mientras todavía muchos en el Mundo dicen que en Cuba es diferente. Que comparativamente no estamos tan mal y les molesta que tengamos esta ilusión de libertad.

Quiero decir que esta ilusión nunca se perdió. Que Ustedes fueron una luz para mantenerla viva pero hoy es más que una ilusión es determinación y eso es liberación. Muchos cubanos van perdiendo el miedo desechando máscaras y levantando la cabeza. Cuando los ciudadanos pierden el miedo que es la base de sustentación del régimen comienzan los cambios.

El Poder tiene miedo a que las personas no tengan miedo. Ya en Cuba estamos en pleno proceso de liberación y como en Chequia muchos aún no lo creen aunque todos lo desean. Miles de ciudadanos le han dicho al régimen queremos cambio, queremos un referendum sobre El Proyecto Varela y ahí tienen nuestras direcciones y nombres. No es un proyecto con máscaras es con nuestro propio rostro, eso es liberación.

Continuaremos en esta campaña cívica del Proyecto Varela hasta lograr todos los derechos cualquiera que sea la reacción del gobierno. Para nosotros son inseparables, la meta de la libertad y el camino pacífico para lograrla.

Lleve Usted nuestro mensaje de amistad para todos los Checos. Reciba Usted el abrazo fraternal de todos los cubanos. Sin lucha no hay victoria.

A nombre de muchos cubanos que luchan con amor por la libertad.

Oswaldo Payá Sardiñas
Movimiento Cristiano de Liberación.

23 de septiembre del 2002, en la Universidad de FIU. Grabado y trascrito por el Puente Informativo Cuba Miami el 23 de septiembre del 2002 en La Universidad Internacional de La Florida.